Casa Bloc, de vivienda obrera a casa museo
El primer artículo con el que damos inicio a nuestra sección ARQUITECTURA es ante todo un homenaje a un edificio que desde siempre nos ha cautivado por tratarse de la máxima expresión de arquitectura racionalista del GATCPAC, por estar ubicado fuera del circuito turístico de Barcelona -al menos de momento- y por las implicaciones sociales que han definido la historia de este emblemático edificio. Por otra parte la historia de la Casa Bloc es tan amplia, abarca tantos aspectos no solo de la arquitectura sino de la sociedad barcelonesa, que este artículo se plantea como una declaración de intenciones por nuestra parte con el fin de desarrollar y profundizar algunos de estos aspectos a lo largo de artículos futuros.

Casa Bloc desde la plaza ajardinada posterior
Lo primero que nos cautiva de la Casa Bloc es su propia historia, rica en matices y contrastes, que aún hoy después de 70 años de su construcción se sigue escribiendo de forma intensa y dinámica. El edificio está ubicado a la altura del número 103 del Passeig Torras i Bages, en el distrito de Sant Andreu, uno de los mejor preservados y más auténticos de Barcelona, en donde aún se percibe la atmósfera del antiguo pueblo de Sant Andreu de Palomar y de su entorno industrial y obrero. La Casa Bloc respondió a los criterios urbanísticos del momento, que planteaban una nueva vía de desahogo al futuro crecimiento de la ciudad y la multiplicación de viviendas para la clase trabajadora.

Construcción de la estructura de acero de la Casa Bloc. 1933
El legado de Le Corbusier en Barcelona
Proyectada en 1933 por los miembros del revolucionario movimiento arquitectónico GATCPAC, Josep Lluís Sert, Joan Baptista Subirana y Josep Torres Calvé, la Casa Bloc es considerada la obra emblemática de este movimiento moderno racionalista recién llegado a España. El tipo de vivienda, tanto en planta como en alzado, es un reflejo de las ideas Corbusianas que tuvieron especial acogida durante la Segunda República Española. Se trata de un conjunto de 5 edificios longitudinales que forman una Z en el solar de 170 metros de largo, generando dos grandes plazas públicas, una hacia la avenida Torras i Bages y otra hacia el barrio, que se conectan en planta baja entre sí y hacia la avenida ya que dos de los cuerpos están levantados sobre pilotes. La alta densidad de viviendas obtenida, la incorporación de diversos equipamentos comunales o el aprovechamiento de la cubierta como zona de uso comunitario (hoy en desuso como la mayoría de los terrados de Barcelona) son rasgos que definen el conjunto.
Las viviendas, la mayoría de unos 60 m2 y unas pocas de 77 m2, constan de dos plantas que se comunican entre sí por una escalera interior. A cada módulo se accede en planta baja desde el corredor de distribución, que consiste en un gran balcón exterior y hacia donde ventilan cocinas y baños. El salón-comedor se ubica en el otro extremo de esta planta, que desemboca en un balcón privado, y una escalera paralela a la crujía conduce a la planta superior, en donde se ubican tres habitaciones. La apertura de cada módulo a ambas fachadas, eliminando el concepto de patios interiores, hace que todos los espacios se abran al exterior y permite la ventilación cruzada de las viviendas.

Aspecto de la Casa Bloc durante su construcción, 1935. Fotos Arxiu Mas
Un proyecto truncado por más de 60 años
La época de gloria de la arquitectura racionalista en Barcelona duró poco, ya que la guerra civil detuvo muchos proyectos, envió al exilio a unos cuantos talentos (entre ellos al propio Sert) y durante los posteriores 30 años de dictadura muchos edificios de Barcelona sufrieron abusivas intervenciones que desvirtuaron sus planteamientos originales. La construcción de la Casa Bloc se prolongó hasta 1936, cuando se suspendió por el estallido de la guerra, aunque finalmente fue llevada a término por Subirana en la posguerra. Sin embargo, el esquema urbanístico original quedó completamente desvirtuado al poco tiempo ya que entre 1940 y 1945 se construyó un ala adicional que continuaba el eje del paseo Torras i Bages, llamado popularmente como el “bloque fantasma”, que cerraba completamente la plaza ajardinada hacia la avenida y la convertía en un cuartel de policía. La degradación de la Casa Bloc se notó no solo en el aspecto urbano, sino en la alteración de las tipologías o la supresión de los equipamientos públicos originales. Paradójicamente, muchas de las 200 viviendas que componían el complejo fueron adjudicadas a las familias del ejército vencedor.

Aspecto de la Casa Bloc previo a la demolición del “Edificio Fantasma”, al fondo de la imagen.
En 1997 los arquitectos Víctor Seguí y Marc Seguí se encargaron del proyecto de rehabilitación de la Casa Bloc. Aunque el revolucionario esquema de los entonces jóvenes arquitectos del GATCPAC determinó un precedente de modernidad, había que mejorar y actualizar muchas condiciones interiores de las viviendas: las cocinas de carbón tenían que ser sustituídas o el baño comunitario en la planta baja resultó poco práctico para muchas familias. Las obras de rehabilitación se extendieron por más de 10 años y culminaron con el derribo del “edificio fantasma” en 2008. Ahora, después de 60 años, podemos contemplar de nuevo el planteamiento urbano de la Casa Bloc, con sus plazas ajardinadas conectadas entre sí y abiertas a la trama urbana. Lástima que el proyecto paisajístico de dichas plazas resulte algo caótico y poco apreciado por los vecinos.
Hacia la “museización” del patrimonio
Por la Casa Bloc han pasado comisarías de policía, un convento de monjas, una residencia de ancianos, los residentes de toda la vida, inmigrantes recién llegados y, como no, arquitectos, estudiantes y apasionados de esta obra emblemática de la arquitectura racionalista que visitan de vez en cuando el edificio y conversan con sus habitantes. Más de medio siglo hubo que esperar para poder recuperar la esencia de este proyecto, al menos en su aspecto formal, y así reivindicar los valores sociales que subyacían en su concepción. Una arquitectura para la clase trabajadora, tan bien concebida que incluso pasó desapercibida para muchos arquitectos durante décadas.
Sin embargo, el proceso no se detiene aquí y la Casa Bloc se enfrenta ahora a la intervención de uno de los módulos residenciales para ser convertido en “apartamento museo”. El proyecto, que está a cargo del DHUB -Disseny Hub Barcelona-, se prevé estar terminado y abierto al público (mediante previa reserva a través del DHUB) hacia finales de 2010. A nosotros se nos plantea la duda de si dicha intervención realmente promueve el rescate de los valores más significativos de la Casa Bloc o, por el contrario, es un nuevo atentado a su integridad. Barcelona sufre un proceso intenso de “museización”, en el que se le lava la cara a muchos edificios que despiertan cierto interés colectivo, se les despoja de su carácter original y se convierten en reclamos mediáticos para cautivar a visitantes locales y extranjeros. Esperemos que el bar de toda la vida de la esquina no aproveche para subir sus precios, que no se instale un local de souvenirs del movimiento moderno y que las aceras del paseo Torras i Bages no se abarroten de grupos precedidos por un guía con la sombrilla en alto. Parece un panorama desquiciado pero, en esta ciudad, perfectamente posible. Y estamos convencidos de que nada tiene que ver con los valores que buscaron en su día Sert, Subirana y Torres para la Casa Bloc.














Me han encantado las fotos y la historia, transformaciones y evolución de la Casa Bloc, la cual desconocía en su totalidad!! no recuerdo que la expusieran en la clase de historia de Arquitectura de la ETSAB… una pena!
Debo deciros que no me parece mal que se busque una manera para dar a conocer la casa Bloc y se abra al turismo, con las conocidas consecuencias que describís y que todos conocemos, creo que es irremediable, hay que pagar este precio y más en una ciudad como Barcelona, ya contagiada gracias a recientes obras de arquitectos consagrados….
Tal vez la herramienta no sea la ‘museización’, pero ¿no será que en vez de haber levantado multitud de nuevos edificios con alta repercusión mediática hubiera sido mejor haber potenciado nuestra ciudad con la ‘museización’ de los edificios históricos, resucitándolos, dándoles una nueva vida…?
Pau, gracias por tu mensaje y me alegra que te haya gustado la historia.
Efectivamente tienes razón, todo es cuestión de saber escoger y dimensionar lo que se promueve. Barcelona cuenta con un patrimonio arquitectónico alejado del circuito turístico, que esperemos sea manejado de una manera menos voraz que como se ha hecho en otras zonas.
[...] This post was mentioned on Twitter by acuatro arquitectos, El Bloc. El Bloc said: Casa Bloc, de vivienda obrera a casa museo: http://elbloc.net/?p=441 http://fb.me/GFRD2kyV [...]
Os dejo un enlace de algunas fotos más de la Casa Bloc
http://09-04-r02.arqfoto.com/
Simón, excelente reportaje fotográfico!!
Muchas gracias.
[...] moderna en Barcelona, que entronca con las ideas corbusianas y otros proyectos anteriores como la Casa Bloc, con la que inauguramos nuestra andadura de El Bloc hace pocos meses. En esta ocasión nos vamos a [...]
[...] que conserva su mobiliario e interiores originales; adentrarse en una de las viviendas del proyecto Casa Bloc, obra de Josep Lluís Sert, Joan Baptista Subirana y Josep Torres Clavé (GATCPAC), un grupo de 200 [...]
[...] el próximo sábado se podrá visitar la Vivienda 1/11 de la Casa Bloc del barrio de Sant Andreu, restaurada por Disseny Hub (DHUB) de forma que recupera el espíritu que [...]
Hola, yo viví en esa casa des de el año 59 y me gustaría saber si alguien puede facilitarme o tiene fotos de esa época, los 60, cuando estaba la escuela abajo (a la que yo iba) también había el cuartel militar con caballos, etc, me haría mucho ilusión conseguir algunas fotos de la época, gracias
Rosa
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